jueves, diciembre 02, 2010

¡Qué bochorno!

¡Qué bochorno, qué barbaridad! Hacía años, literalmente que no regresaba a escribir. Espero que ahora si sea algo constante.

Quería regresar desde hace tiempo, porque este blog se había convertido en una válvula de escape para los corajes que me hacen pasar los comunicadores y su manera tan irresponsable en algunos casos o ignorante en otros, de cumplir con su trabajo.


Desgraciadamente tuvo que suceder un terremoto informativo (más grande que el surimi de Ninel Conde) para que regresara.


Como seguro ya habrán escuchado Peter Seewald, publicó recientemente el libro "Luz del Mundo", en el cual entrevista a Benedicto XVI (como ya lo había hecho un par de libros más). En un adelanto del libro se menciona la respuesta del Papa ante la cuestión del condón. Esto es lo que dice textualmente su Santidad: "Puede haber una base en el caso de ciertos individuos, como cuando un prostituto usa el preservativo (Wenn ein Etwa Prostituierter verwendet ein Kondom), y esto puede ser un primer paso en la dirección de una moralización, una primera asunción de responsabilidad, en el camino de la recuperación de la conciencia de que no todo está permitido y que no se puede hacer lo que se quiera. Pero no es realmente la manera de afrontar el mal de la infección del VIH. Esto sólo puede basarse en una humanización de la sexualidad. "


Y esta es la reacción de los medios:



Papa justifica condón en ambos sexos, contra sida‎. (El País, Colombia).

Los obispos desoyen al Papa y atacan condón. (El País, España).

La OMS celebra la postura del Papa sobre el condón (Radio Fórmula).

El Papa acepta uso de condón en prostitución (La República, Uruguay).

Carla Bruni "agradecida" con el Papa por comentarios sobre condón. (BBC Mundo).



En primer lugar, si bien es cierto que la opinión del Papa como cabeza visible de la Iglesia es importante, este tipo de temas no se reducen a la opinión personal de Joseph Ratzinger o de Karol Wojtyla o de la publicación de un artículo en el periódico vaticano. Es decir, este libro no es una encíclica, ni producto de un Cónclave, ni una homilía o exhortación. Por lo tanto, aun cuando el Papa hubiera dicho lo que los medios entendieron que dijo, el efecto sobre la doctrina de la Iglesia sería nulo.



En segundo lugar y lo más importante, el Papa no dijo lo que los medios entendieron, o quisieron entender, o les convino entender. Y no es el caso del vocero descompuesto, de: "lo que el Papa quiso decir", a mí me parece que al leer el texto queda muy claro que el Papa afirma lo siguiente:



1. El condón no es la respuesta para combatir el VIH.

2. Dice que el uso del condón puede ser recomendable en el caso de prostitutos. ¿Por qué? Porque a juicio del Papa este puede ser un primer paso para la conversión de ese individuo, para que entienda que en materia sexual no todo está permitido, en fin que hay límites; y si esa noción lo puede llevar a respetar más y más esos límites, pues el usar el condón sería un primer paso. ¿Por qué sólo en el caso de la prostitución masculina? Aquí habrá que puntualizar que el Papa se refiere a la prostitución homosexual masculina, es decir, entre dos hombres, porque para hacer referencia a la prostitución masculina heterosexual, se usa la palabra gigoló. La razón fundamental para no usar el condón es que da preferencia al placer por encima de la posibilidad de procreación y por lo tanto banaliza esa relacìón.



Dado que entre las relaciones homosexuales no ocurren embarazos, el Papa no dijo nada nuevo ni Revolucionario.



Aquí habrá que aclarar que la confusión se dio porque L`Osservatore Romano, tradujo "prostituta" dado que el termino prostituto es mal italiano (y creo que tampoco existe en español). Sin embargo, si se lee así (leyendo prostituta) la frase del Papa pierde todo sentido, ya que las prostitutas no usan condón (si ya sé que existe, pero no lo usan). Lo sorprendente y desesperante, es que se le tenga que explicar todo esto a gente tan culta como los comunicadores, las primeras damas, las comunidades gay, los intelectuales y los funcionarios de la OMS. Si esto pasa con un párrafo de dos renglones, no me extraña entonces porque todos estos grupos y muchos más, tachan a la Iglesia de retrógrada, obscurantista, misógina, intolerante (y cualquier otro adjetivo perredista); claro si no se ponen a leer y cuando leen lo hacen fuera de contexto. Así que señores, lean y luego opinan.



¡Qué bochorno!

Por si alguien gusta, en la siguiente entrada publico un artículo de Aciprensa que explica más a fondo, justo lo que quiero decir.

Cajón de desmadre:


Hablando de peredistas ignorantes, el flamante Jefe de Desgobierno del D.F. asistió (muy guapo e intelectual él) a la inauguración del gimnasio de Madonna, efectivamente, el que ahora resulta que está por ser clausurado porque quesque no tiene permiso de uso de suelo. Mi Marcelo, !qué bochorno! ¿No te avisaron que estabas acudiendo a un acto ilegal o si te avisaron y te valió madre con tal de ver a la reina del Pop, o tus funcionaron la cagetiarion, o les van a dar un moche y todo se va arreglar? En cualquier caso, que orgullo, esa si es ciudad de vanguardia... ahhh si tan solo hubiera más políticos como tu. Oye idiota , perdón; oye, ideota: ¿porqué no traes a Lady Gaga a que ponga la cinta de clausurado en el gimnasio? Jajajajajajajajajajaja.

El papa el preservativo y los imbéciles.

ROMA, 23 Nov. 10 / 02:37 am (ACI)

Massimo Introvigne es un sociólogo italiano, fundador y director del Centro de Estudio sobre las Nuevas Religiones (CESNUR). En un artículo publicado este lunes en su sitio web, titulado "El Papa, el preservativo y los imbéciles" explica que el origen en la confusión tras lo dicho por el Santo Padre está en latraducción hecha al italiano presentada por L’Osservatore Romano, y recuerda que sobre este tema el Pontífice no ha modificado las enseñanzas de laIglesia.

En el libro "Luz del Mundo" de Peter Seewald, el Papa plantea como excepción para el uso del condón el caso de los varones que se prostituyen, como figura en el texto original en alemán y la traducción al inglés, que difiere de lo publicado por L’Osservatore Romano que en italiano usa el término "prostituta". La confusión se agravó cuando diversos medios de comunicación difundieron este fragmento del libro fuera de contexto y lo presentaron como un cambio en las enseñanzas de la Iglesia en materia de sexualidad.

Introvigne señala que "’prostituto’ en masculino, es mal italiano pero es la única traducción de ‘ein Prostituierter’ (el original alemán) y si se usa la palabra en femenino toda la frase del Papa (wenn etwa ein Prostituierter ein Kondom verwendet) ya no tiene sentido. De hecho las prostitutas mujeres obviamente no ‘usan’ el preservativo: en el mejor de los casos lo usan sus clientes".

Con esta afirmación en la que el Papa expresa que en el uso de un condón por parte de un prostituto homosexual ya hay visos de cierta responsabilidad pero que no es la forma adecuada de luchar contra el SIDA, Introvigne resalta que el Santo Padre "tiene en mente la prostitución masculina, donde con frecuencia –como afirma la literatura científica sobre la materia– los clientes insisten para que los ‘prostitutos’ no usen el preservativo y en la que muchos ‘prostitutos’ –como el clamoroso caso de Haití, desde hace mucho un paraíso de turismo homosexual– sufren de SIDA e infectan a cientos de sus clientes, muchos de los cuales mueren".

Cualquiera, prosigue el experto, "podría decir que ‘prostituto’ se aplica también al gigoló heterosexual que acompaña pagado a mujeres: pero el argumento sería capcioso porque es entre los ‘prostitutos’ homosexuales que el SIDA es notoriamente epidémico, sin tener en cuenta además que también en alemán para nombrar al ‘prostituto’ masculino que va con las mujeres se usa comúnmente el término ‘gigoló’".

Tras dejar establecido que "los embarazos no entran en este contexto, porque de la prostitución homosexual es un poco difícil que nazcan niños", Introvigne destaca que en lo que aparece en el libro de Peter Sewald sobre los preservativos "el Papa no dice nada de revolucionario".

El sociólogo señala luego que "un ‘prostituto’ que tiene una relación mercenaria con un homosexual –a decir verdad, cualquiera que tenga una relación sexual con una persona del mismo sexo– comete desde el punto de vista católico un pecado mortal. Pero, si siendo consciente de tener SIDA, infecta a su cliente sabiendo que lo hace, además de pecado mortal contra el sexto mandamiento comente uno contra el quinto, porque se trata de homicidio, al menos intento de él. Cometer un pecado mortal o dos no es lo mismo, e incluso en los pecados mortales hay una gradación. La inmoralidad es un pecado grave, pero la inmoralidad unida al homicidio lo es más".

Tras reiterar que la enseñanza de la Iglesia sobre la anticoncepción no cambia, el director de CENSUR pregunta: "¿dónde está la novedad y el escándalo si no en la malicia de algunos comentadores? A propósito, se lleva el título a lo más absurdo la primera nota de Associated Press, en inglés (…) ‘El Papa: la prostitución masculina es admisible, si se usa el preservativo’. Sólo los imbéciles confunden al Papa con Marrazzo (protagonista de un escándalo sexual en 2009), aunque ambos vivan en Roma".

[1] El artículo en italiano puede leerse en: http://www.cesnur.org/2010/mi_pre.html

[2] Nota de AA: el gobernador de la región del Lacio (cuya capital es Roma), Piero Marrazzo, se vio obligado a dimitir tras ser filmado junto a otro transexual semidesnudo en un video realizado por cuatro carabineros. Más información sobre el “marrazogate” en
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1202306.