viernes, julio 01, 2011

¡Qué pida perdón el Presidente!


En días recientes, el Presidente Calderón, sostuvo el llamado “Diálogo por la paz”, con el escritor Javier Sicilia y otras víctimas de la violencia en el país. Hacía mucho tiempo que no escuchaba un diálogo de altura entre actores políticos. No fue el típico rollo político que ya nos tiene hastiados. No se habló de “raja política”, “tiempos electorales”,  “coyunturas”, “fuerzas vivas“, “comisiones”; que para nuestro lenguaje ya parecen sinónimos de parálisis e irresponsabilidad. Fue un intercambio de ideas en el sentido pleno de la expresión, no de insultos ni de acusaciones como acostumbra nuestra clase política. Esto sí es noticia, sobre esto sí se puede discutir, sobre esto sí vale la pena escribir. Uno puede o no estar de acuerdo con lo que se expresó, de un lado y de otro; pero el hecho de que se haya hablado con sentido común  y con afán de solucionar las cosas, puso el diálogo en el lenguaje adecuado para el análisis y la discusión.

Me parece que el punto central del asunto es este. Javier Sicilia y sus acompañantes le reclamaron al Presidente Calderón, ser el responsable de la violencia en el país y de las muertes que ha provocado esa violencia. Además de soluciones, exigieron al Presidente pedir perdón. De este reclamo y de la respuesta del Presidente, me llamó la atención lo siguiente.

¿Actuar o no actuar?

Javier Sicilia y otros participantes afirman que el gobierno está provocando esta violencia. El Presidente aclara: “No hay violencia porque estén en un lugar las Fuerzas Federales. Es al revés: Las Fuerzas Federales están ahí porque ahí hay violencia”. Efectivamente, las Fuerzas Federales están respondiendo a la violencia provocada por los verdaderos responsables del problema. Además, ¿cuál es la alternativa? ¿La inacción? ¿Para qué están las Fuerzas Federales entonces? ¿Para quedarse viendo? Como la policía del DF, ante las manifestaciones que desquician la ciudad. ¡NO!, el Presidente tiene claro su papel y en eso – dice - concuerda con Javier Sicilia: cumplir el deber moral de hacer lo que uno cree que debe hacer y no hacerse pato. El Presidente hubiera querido decir “no hacerse pendejo”, pero como no lo dijo, lo digo yo (…lo que el Presidente quiso decir, jajajaja). También hubiera querido decir que los responsables también son los presidentes anteriores, los jueces corruptos y los gobiernos estatales (como ya lo ha dicho en otras ocasiones y tiene razón), pero ahora no era tiempo de recriminaciones, sino de escuchar y proponer. ¿Será mucho pedir que así sea siempre? ¿Será mucho pedir que todos nos rijamos bajo esa máxima: hacer lo que uno cree que debe hacer? Ya no nos metamos –por ahora- a si lo que uno cree que debe hacer es en realidad lo correcto, bastaría con que fuéramos congruentes con lo que pensamos, decimos y hacemos, para que este país fuera un gran país (por cierto, Televisa: ¿Tienes el valor o te vale?). Por esa congruencia y ese valor, ¡Felicidades Señor Presidente!

¿Y los demás?

Javier Sicilia le dice al presidente “ustedes son los responsables de 40,000 muertos…” este es un argumento que he escuchado en muchos lados, pero nunca con este fondo. Me explico. Primero, a favor del Presidente, habrá que aclarar que un alto porcentaje (no me atrevo a decir cuanto, pero creo que sí más de un 80%) de estas muertes, han sido de delincuentes y producto de enfrentamientos entre los mismos, en los que la policía no ha intervenido. Pero lo que me parece más interesante es que Sicilia no se refería a que el gobierno sea responsable, solamente por enviar al ejército a las calles, sino por no atacar las estructuras del crimen organizado que están enquistadas en las instituciones gubernamentales, disfrazadas de senadores, jueces y empresarios. Esto si habrá que recriminárselo al Presidente. Según sus palabras, la estrategia tiene tres ejes: “Son 3 los elementos de la estrategia: enfrentar a los criminales, reconstruir las instituciones de seguridad y reconstruir el tejido social.” ¿Y las demás instituciones Sr. Presidente? ¿Y el diputado prófugo y acusado de narcotráfico? ¿Y las armas del Sr. Caliente?
           
Sobre el perdón.

Independientemente del tema, de la discusión, de la estrategia. ¿Por qué esa exigencia de que se pida perdón? ¿Con qué calidad moral se exige a alguien a que le pida perdón a uno? ¿Por qué nos sentimos tan importantes como para pensarnos sujetos de esa petición? Creo que  hay dos partes del asunto que a veces no se distinguen de manera adecuada. Una es la genuina y deseable exigencia de justicia, la debida restitución de los daños y la otra la exigencia del perdón como parte de la restitución moral de esos daños. Entiendo que la justicia exija responsables de crímenes tan atroces como los que comenten estas bandas de animales. Nadie discute que el dolor que generan es enorme y que han trastocado el quehacer nacional; que destruyen lazos, empresas y comunidades. Pero, ¿no sería mejor promover el perdón que exigirlo? ¿No sería más corto y menor el duelo si aprendiéramos a perdonar?

El perdón es como el dinero, todos lo queremos, pero ¡cómo nos cuesta soltarlo! Pero a diferencia del dinero, el perdón no se puede robar, si no se nos otorga libremente, no lo podemos tener.

Aunque también es un bicho raro. Se requiere de un perdonado y de un perdonador (que a veces estos sean la misma persona no cambia el asunto). Para perdonar basta la voluntad de uno, pero para ser perdonado se requieren dos voluntades, la de perdonar y la de ser perdonado. Paréntesis teológico (), por eso se dice en el Evangelio que el único pecado que no se perdona es contra el Espíritu Santo; no porque Dios no quiera perdonar, sino porque el Espíritu Santo es quien se encarga de santificar a las almas (a través de la gracia, es decir perdonar los pecados) y si se rechaza el perdón no hay forma de perdonar y Dios en su grandeza, respeta esa libertad del hombre. Es oportuno también decir que eso de “perdono pero no olvido” es una gran tontería, el que no olvida no ha perdonado. “¡Rodrigo! –me dirán- ¿Entonces si Dios perdona, Dios olvida? Olvidar es omitir ¿cómo puede haber una omisión en Dios, si Dios es Quién Es? Aunque hablar de Dios siempre resulta pobre y limitado, este tema es grandioso porque nos lleva a una de tantas verdades esperanzadoras del cristianismo.

Cuando Dios olvida es porque para El, ese hecho nunca existió, no porque lo haya omitido, sino que lo “borra” de su mente, o lo que es lo mismo, de la realidad. Cuando Dios nos perdona – y su Amor infinito lo lleva a hacerlo siempre que se lo pedimos de corazón- nuestros pecados se borran, el agravio hacia El desaparece. Esta idea la escuché nuevamente hace un par de días y me impactó una vez más. En el fondo, el deseo de Sicilia, que compartimos todos los mexicanos de bien, es un país en paz. Pero la paz no se logra exigiendo perdón, sino perdonando.

Cajón de desmadre.

Hablando de perdón. Con esto del Trimbuterol y los Subfogosos se han escuchado muchas voces. Algunas, de comunicadores que hablan con las tripas en la mano y sangre en la boca, porque están esperando que al futbol mexicano le vaya mal para atacar, porque de eso viven. Otras, que quieren tapar el sol con un dedo y decir que son males menores.

Ambos son excesos, pero vuelven a mostrar esa cara mugrosa de los medios, que hablan como sabios y emiten juicios sobre temas que desconocen por completo, como la química o la moral. Revuelven ingredientes muy diferentes, el del clembuterol y el del látex… digo del silicón… bueno me entienden. El primero ya fue muy comentado y me parece intrascendente. Sobre el segundo -el de la Sub23- solo quiero destacar dos puntos. Infringieron leyes y tienen que responder (responsabilizarse) por sus actos. Sobre los estatutos internos de la selección, todos estamos de acuerdo que se infringieron, pero llama la atención como todos los comentarios al respecto, van acompañados de un deslinde inmediato del aspecto moral. “Qué en su vida privada hagan lo que quieran”. “No nos espantamos por lo que hicieron”. “Son jóvenes”. No sé a ustedes pero a mí sí me espanta (no me extraña que es diferente) que las mujeres sean tratadas como objetos negociables. Los mexicanos nos hacemos los muy ofendidos cuando nos mentan la madre, pero cuando las mujeres chingadas son extrañas, nos da igual, lo justificamos como una travesura colegial o incluso lo aplaudimos como hazaña. ¡Qué poca!

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo sobre el Presidente, el no es el responsable de la violencia de hoy en día o que las Fuerzas Armadas del país esten protegiendo al país dentro del mismo país cuando el enemigo es un ciudadano…

No tocaré mucho el tema pues como tu dices: hablan los medios o personas creyendo que son expertos en la materia y empiezan a hacer un licuado con todo tipo de ideas, pensamientos, emociones y al final del día Lopez Doriga le pone crema batida con su Juay de Rito y Javier a la Torre lo pone en la carte: Estaaa nochee en HECHHOOOS!... que a laaaa torre lo que ha dicho en ocasiones… pero bueno…

Como mencionas muchas muertes han sido de criminales, ladrones, vendedores de droga, integrantes o no de un cartel, etc, pero es lo impresionantemente lento que se avanza en esta lucha cuando no todos estan unidos, me refiero a que porque algunos senadores/medios de comunicación/empresarios no prefieren hacer un buen frente a esta lucha, ¿dejaran de vender sus noticias? ¿Ya no venderán más refrescos? ¿Ya no exisitiría la politica?

Si, hoy en día el tema es: la inseguridad, y sus subtemas: cuantas balaceras, secuestros, enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas contra criminales, ahora que armamento les quitaron, etc. Pero que acaso no hay problemas en: ¿Vivienda? ¿Educación? ¿Salud? ¿Pobreza? ¿Falta de empresarios? ¿Reformas para generar más y mejores empleos? ¿corrupción?, osea… dejando a un lado el tema de la inseguridad… ¿México sería potencia mundial? Es como decir que el “bofo” bautista es mejor jugador que Messi o inclusive que el mismo “momia” gomez!... pero bueno no hablemos del espectaculo de los deportes que también hay corrupción, intereses de los medios, empresarios, ahhh y las drogas! Saludos Sinha! Que se come 40kg de carne con clembuterol, bueno… eso es lo equivalente a lo que tenía de clembuterol en su sangre.

Hay muchas cosas por hacer no solo es la inseguridad y ya, ¿será que prefieran distraer a muchas personas con el tema de la inseguridad para no realizar su trabajo?

Yo creo que es necesario sacar el FUUA! En estos momentos, espero y no lo utilicen para revirir a esos 40,000 muertos que más del 80% eran delicuentes, criminales, mentirosos, y muchos gordos! (México #1 en obesidad)

Es tooodooo amigos!